El Calendario Compacto, escribir a mano y creatividad


Pensaba escribir solamente sobre el Calendario Compacto, algo que he descubierto hace poco aunque fue ideado (o al menos difundido) por un tal David Seah hace más de diez años, que utiliza numerosas herramientas de gestión sencillas (plantillas y documentos) para aumentar la productividad personal y profesional, y que además tenemos la suerte de que lo comparte con todos en su web.

El calendario compacto, que ilustra este texto, consiste en un calendario organizado por semanas, cada una en una línea, el calendario en forma de columna y todo el año en una sola página, que ocupa un tercio de la hoja, dejando dos tercios de la misma para realizar anotaciones. Se trata de una forma sencilla y rápida de organizar proyectos con respecto a los plazos, sin entrar en los detalles de gestión de los proyectos. Es un calendario para llevar siempre encima dentro de la agenda o libreta de uso diario.

Para los que la tecnología lo es todo y consideran que escribir en papel es un atraso y algo innecesario, este calendario les resultará absurdo, y sin embargo tiene una gran utilidad por la forma en que expone los proyectos o grandes tareas que tenemos sobre un calendario que se puede ver completo de un sólo vistazo de manera rápida y sencilla.

Yo utilizo un servicio de calendario sincronizado en mis dispositivos para no olvidarme de las tareas más inmediatas (a una semana vista) y poder configurar mis viajes y reuniones de manera eficaz. Creo que eso es compatible con este calendario compacto cuando tenemos proyectos de larga duración a lo largo del año y debemos planificar en el tiempo sus hitos más importantes. También lo encuentro muy útil para aquellos que se dedican a viajar impartiendo formación o conferencias; en definitiva supongo que cada uno le puede dar una utilidad a medida.

Y es aquí donde conecto con escribir a mano y la creatividad. Está demostrado científicamente (estadísticamente) que escribir a mano favorece la compresión de lo que se escucha y favorece la creatividad. En Finlandia parece que pasan de estas evidencias y han decidido que los niños dejen de aprender a escribir a mano. En España hay algún reputado formador en escuelas de negocio que afirma que escribir a mano es del siglo pasado. No estoy de acuerdo, pero desde luego que no todos perciben igual la diferencia entre una escritura y otra, y por tanto no a todos les tiene que afectar a su creatividad, así que cada uno debe experimentar por sí mismo hasta qué punto le es diferente o indiferente un tipo u otro de escritura.

Cuando me dicen que el equivocado soy yo, más allá de los estudios que relacionan escribir a mano con la creatividad, utilizo siempre el mismo ejemplo: escribir un ensayo o sobre un tema profesional que dominas, es una actividad intelectual, escribir una novela es una actividad creativa; para la primera yo utilizo el ordenador, para la segunda utilizo papel y lápiz. Sé que estoy simplificando, pero es para que se note la diferencia entre ambos tipos de escritura que son notablemente diferentes.

La cuestión de fondo es que si en una gran parte de las personas la escritura manual se relaciona con su creatividad, es algo que no podemos desechar de las escuelas y posteriormente de nuestra vida cotidiana porque el futuro del trabajo dependerá de nuestra capacidad de ser creativos, puesto que las tareas rutinarias y automáticas las ejecutarán con precisión toda suerte de robots, androides e inteligencias artificiales. Tal vez sea mucho adelantarse, pero todo llega.

Por si acaso, que sepas que yo no salgo de casa para trabajar sin mi libreta tipo moleskine y un lápiz. Que tengas buena creatividad esta semana.

 


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