Paso 3/7. 7 Pasos para la innovación en tu negocio: aprender algo nuevo

Paso 3/7. 7 Pasos para la innovación en tu negocio: aprender algo nuevo

Tercer paso

El tercer paso de mi propuesta de 7 pasos para la innovación en tu negocio es muy sencilla, aunque requiere dedicación.

La tarea propuesta consiste en que durante esta semana aprendas algo completamente nuevo y diferente de lo que haces habitualmente. Es decir, si eres programador, no vale que te pongas a aprender un lenguaje nuevo de programación.

Si eres un gestor que se le dan bien las cuentas, no vale que te pongas a aprender a hacer gráficos con las hojas de cálculo. Si lo que se te da bien es vender determinados productos no vale que te pongas a aprender técnicas de marketing, etc.

Se trata de que durante una semana reserves un poco de tiempo cada día, tal vez media hora si no puedes dedicarle más tiempo, a aprender algo completamente nuevo y diferente de tu día a día habitual.

El objetivo de esta tarea es hacer el esfuerzo y el ejercicio de aprender algo nuevo, obligando a tu cabeza a pensar en cosas diferentes y de forma diferente a como lo haces habitualmente.

Cómo elegir qué aprender esta semana

Si te dedicas a cosas muy manuales, tal vez una tarea de aprendizaje más intelectual sea la opción. Al contrario, si te dedicas a tareas más pensantes, o simplemente tareas que se realizan con el ordenador, tal vez sea buena idea que aprendas algo manual, donde tengas que emplear tus manos y no necesites las herramientas digitales que usas habitualmente.

La idea es cambiar, hacer algo diferente para obligar a nuestra mente a hacer cosas diferentes.

Rercuerda, la innovación es hacer las cosas de manera diferente, y esto requiere un esfuerzo activo.

Te espero en el próximo paso de mis propuesta de 7 pasos para innovar en tu negocio.

Si quieres acceder a todos los pasos (te recomiendo que los sigas en orden) utiliza este enlace.


Paso 1/7. 7 Pasos para la innovación en tu negocio

Paso 1/7. 7 Pasos para la innovación en tu negocio

Hoy comienzo una nueva serie llamada 7 pasos para la innovación en tu negocio. Se trata de mi propuesta en 7 pasos para que seas capaz de innovar, de crear nuevos productos de micro innovar en tu negocio en tu actividad habitual todos los días.

No pretende ser una receta de la innovación, simplemente una serie de pasos para facilitar, que si nunca te has planteado el hecho de la innovación como un proceso activo, pues que te lo empieces a plantear para llevar a cabo microinnovaciones en tu negocio, en tu actividad, y así superar las crisis como en la que nos encontramos en este momento.

El primer paso de los siete para la innovación

Te propongo un reto un reto: Consiste en escribir una carta contando que es lo que haces cómo lo haces. Por qué lo haces, transmitiendo por qué eres el mejor haciendo lo que haces. Y esta carta escribirla, además, de manera manual, manuscrita con papel y lápiz o bolígrafo. Porque esto te va a obligar a hacerlo despacio. Te va a facilitar ser creativo, y por supuesto que cometerás errores tacharás, borrarás. Bueno, eso no importa. Eso es lo de menos, de eso se trata. De ser capaz de condensar en un folio que son aproximadamente 150 palabras, qué es lo que haces, cómo lo haces y por qué lo haces. Por qué yo, cliente potencial tuyo, debería contratar tus servicios o comprar tus productos.

Transmite

Me debe interesar, pero no vendiéndomelo desde un punto de vista comercial, sino contando por qué eres el mejor haciendo lo que haces sin decir «soy el mejor en esto que hago». Sino, «he estado investigado este tipo de trabajo este sector durante tanto tiempo», «he visto, he convivido con esto de esta manera… y entonces yo he desarrollado este método o este producto o lo que sea…»

Cuéntame en una carta de unas 150 palabras qué es lo que haces y convénceme de que me interesa lo que haces, ya sea un servicio que llevas haciendo toda la vida, o sea un producto o servicio nuevo por el cual tienes que reinventarte en esta situación en la que estamos.

Este es el primer paso de los siete pasos para acercar nuestra forma de pensar a una forma de pensar que sean micro innovadora a pensar siempre en dar algo más en aportar un valor adicional, en crear algo nuevo en hacer algo que no hace la competencia.

El realizar este texto a mano te va a facilitar además la creatividad; que seas capaz de pensar en cómo comunicar esa información.

Pues nada más para este primer paso de los 7 pasos para la innovación en tu negocio. Cada semana publicaré un artículo como post y pédcast con uno de los pasos hasta completar los 7 pasos para la innovación.

Espero que esto que surge desde mi experiencia te sea útil, te espero la semana que viene.

Aquí todos los pasos de mi propuesta de 7 pasos para la innvoación en tu negocio.


Los 7 pasos para la innovación en tu negocio. Mi propuesta.

Los 7 pasos para la innovación en tu negocio. Mi propuesta.

Lo que ha pasado

Dada la situación actual que estamos viviendo en el momento de escribir esto, guardé en el cajón mi propuesta de innovación para negocios y empresas. Estaba a punto de publicar «los 7 pasos de la innovación en tu negocio» cuando tuvo lugar la hecatombe humana, sanitaria, social y económica.

Ahora tenemos ya una perspectiva de la situación, aunque queda mucho tiempo para que podamos considerar este asunto resuelto. Lo que sí sabemos es que esto nos ha afectado y nos seguirá afectando en todos los niveles de la vida y en todos los ámbitos.

Antes de esta crisis pandémica ya teníamos la obligación de convertirnos en innovadores dentro de los negocios. Teníamos la necesidad de evolucionar e innovar en nuestra empresa para asegurar un futuro a nuestra actividad económica.

Ahora más que nunca, se demuestra que la innovación en los negocios es una necesidad diaria. Hay muchos negocios y empresas, que a pesar de liderar sus sectores, la situación actual le ha aplastado: las vías de innovación hay que dirigirlas por los caminos que ahora sabemos que no van a estar cortados por la situación actual, por las alertas sanitarias presentes o futuras.

Ahora es el momento

Ha llegado la hora de ponerse manos a la obra. Ya has tenido tiempo de lamentar la situación actual. Ya has tenido la necesidad de buscar refugio en las ayudas disponibles si es el caso. Y sabes que a partir de ahora, la mejor ayuda que vas a recibir es la que generes tú mismo.

Si te encuentras en alguna de las siguientes situaciones, mi propuesta de 7 retos para la innovación de tu negocio, te puede ayudar:

  • ¿No sabes qué hacer a partir de ahora con tu negocio o empresa?
  • ¿No sabes cómo cambiar tu modelo de actividad para ofrecer algo que tus clientes necesiten y estén dispuestos a adquirir?
  • ¿Tienes que cambiar de sector o reconvertirte completamente aunque sigas dentro del mismo sector?

Tranquilo, no te voy a vender nada, ni ahora ni después, esto no es una campaña de marketing de captación para un producto oculto (yo no trabajo de esa forma). Te ofrezco en este blog mi propuesta por si te sirve de utilidad.

Publicaré un post y un pódcast semanal, desde el lunes 4 de mayo, con un reto cada día. Este es el post de presentación, así que el primero lo publicaré mañana con mi propuesta de siete pasos para la innovación de tu negocio. Puedes venir a mi web para verlo o escucharlo, suscribirte al pódcast (enlaces en el lateral de la web o abajo si estás en el móvil), o apuntarte al boletín por correo electrónico con el siguiente formulario.

El objetivo es que tras los 7 pasos, seas capaz de innovar en tu negocio

Los retos te parecerán extraños, tal vez complicados o imprecisos (en realidad no lo son). Eso no importa. De verdad estoy convencido de que seguir estos pasos durante siete semanas te va a permitir liderar tu negocio con mejores resultados. Creo sinceramente que tras los 7 pasos estarás en mejor posición para innovar dentro de tu empresa.

Los pasos no son independientes unos de otros y aleatorios, sino que tienen un sentido común y un hilo conductor que se desvela en el último punto. Es el conjunto de los siete pasos los que le dan sentido al proceso de innovación, que es en definitiva de lo que se trata.

Si quieres te atiendo personalmente durante estos siete pasos para la innovación, para eso deberás suscribirte al boletín y escribirme contestando al correo del reto de cada semana.

No, no te estoy vendiendo nada. Prometo tardar lo menos posible en contestar los correos que reciba. No te voy a pedir nada a cambio. Cuando esto termine, si quieres te das de baja del boletín, que no es mas que una forma de ordenar mi comunicación con todos los que estén interesados y separando los mensaje de cada reto.

Por qué hago esto

Te diré una parte de mi trabajo consiste en precisamente en ayudar a otros para que mejoren sus negocios a través de la digitalización y la innovación. Este trabajo lo hago sobre todo a través de la EOI. Y la pandemia me ha dejado en el dique seco en esta área, así que tengo «mono» de hablar con alguien de cómo mejorar los negocios 🙂

Si este plan de siete pasos para la innovación me aporta visibilidad, pues bienvenido sea, hago marketing para venderme al mundo empresarial. En el camino, aprovéchalo si te sirve.

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#12 Qué pasa si no vendes nada – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#12 Qué pasa si no vendes nada – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Cuando montas tu propio negocio, lo que menos te pasa por la cabeza es que a lo mejor no consigues vender un rosco, o un colín… o como se diga en tu tierra, vamos, que no consigues vender nada.

No lograr ventas es más habitual de lo que parece. Cuando no se vende nada significa que algo hemos hecho mal.  Es duro reconocerlo, pero tu negocio es tuyo y el responsable de vender eres tú. Si no hay ventas, la culpa es tuya.

Si te preguntas si eso me ha pasado… pues sí, con algunos experimentos sí me ha pasado.

Cuando esto ocurre, que no cunda el pánico, Hay que repensar el negocio, salvo que tengamos claro cuál es el problema (y probablemente en el fondo sabes cuál es el problema).

No me estoy refiriendo a esos casos de venta online en los que no funciona el formulario de solicitud de presupuestos, o no funciona el botón de «comprar». Doy por hecho que eso ya lo has revisado hace tiempo y ahí no está el problema.

En cualquier caso, aun sabiendo dónde está el problema, ya que estamos, mi sugerencia es replantear el producto o servicio desde el principio. Replantear puede ser cambiarlo, o simplemente cambiar la estrategia de posicionamiento manteniendo el mismo producto o servicio.

Recuerdo un caso muy antiguo de la marca de coches Renault cuando creó el Twingo en 1992. Independientemente de su posicionamiento posterior y actual, que seguro que ha evolucionado, el modelo se lanzó con la intención de seducir a la juventud con un coche pequeño y económico a la vez que eficaz. La respuesta del mercado fue que el segmento interesado en el modelo de coche era el de personas mayores y no los jóvenes.

Con este ejemplo quiero mostrar, que no siempre se trata de que el producto no sea bueno, sino que en ocasiones no hemos elegido bien nuestro mercado o no llegamos a él.

Para replantear el producto o servicio, hay que pensar en el final: ¿quién es tu cliente, cómo es y qué quiere? Este trabajo ya lo habrás hecho, pero si no vendes, hay que repasarlo. A la vez que vas evaluando tu propuesta al mercado, revisa tus procesos de venta. Tal vez tienes un cuello de botella en un punto determinado del proceso de venta.

La única manera de saber si algún paso de tu proceso de venta está fallando, es midiendo. Por este motivo he insistido en este tema y le he dedicado dos capítulos de esta serie. Si mides lo que pasa en tu negocio de principio a fin podrás detectar dónde está el problema.

Si tienes suerte, el problema será una cuestión de ejecución, de estrategia de marketing, etc, y eso se puede arreglar más o menos rápidamente.

Si has pinchado en hueso con tu mercado o tu producto/servicio, el arreglo puede ser más complicado.


#11 ¿No te estás olvidando de algo? – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#11 ¿No te estás olvidando de algo? – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Te estás olvidando de medir.

Al terminar el capítulo anterior dije ¿no te estás olvidando de algo? Ahora te lo digo, te estás olvidando de medir. Bueno, tal vez no, lo estás haciendo.

He querido dedicar otro capítulo al tema de las métricas, a medir los resultados de nuestro negocio y lo que pasa desde que ponemos un producto o servicio a la venta hasta que nos pagan por ello (e incluso lo que pasa después). ¿Por qué? Porque es lo más importante que tienes que hacer si quieres crecer con tu negocio, y porque además las mediciones te darán la respuesta al tema del siguiente capítulo.

De vez en cuando conviene repasar algunas cosas:

  1. Revisa tus conclusiones: ¿Las conclusiones están alineadas con los resultados de la empresa?
  2. Revisa tu forma de medir: ¿Hay otras formas de medir lo mismo? ¿has comprobado que obtienes los mismos resultados cuando mides de otras formas?
  3. Revisa tus parámetros de medida: ¿Necesitas nuevos parámetros de medida?
  4. Revisa tus objetivos de aprendizaje para los que estás midiendo: Tu negocio tiene varias áreas de actuación, procesos diferentes desde el origen del producto/servicio hasta la atención postventa. Con el tiempo o en cada momento es posible que tengas objetivos distintos para aprender de todas las áreas y no estudiar siempre una misma cosa. Busca cuellos de botella que te permitan optimizar el proceso general de ventas e ingresos de tu negocio.

Este capítulo es corto, porque tienes tarea: reflexionar sobre tu sistema de mediciones y ver si lo puedes mejorar.

Hasta aquí el capítulo de hoy sobre de la serie ¿Cuánto has vendido esta semana? Soy Ignacio de Miguel y esto es Innovacionpymes.com. Mis datos de contacto en la web por si quieres contarme algo sobre tu negocio. Hasta la semana que viene que hablaré de … ¿qué pasa si no vendo nada?».


#10 Canales de venta  – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#10 Canales de venta – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Te voy a hacer una pregunta sencilla: ¿prefieres vender 100 a 100€ o vender 1000 a 50€?

No es una pregunta trampa, no hay una respuesta correcta, sino la que se ajuste más a tu negocio.

Si la respuesta es que prefieres vender 1000 a menor precio, ¿por qué no te pones a ello? ¿por qué no buscas un canal de ventas, un canal de distribución antes que poner todos tus esfuerzos en vender de forma directa?

Puedes hacer las dos cosas, por supuesto.  Y las ventas directas te irán mejor cuanto mejor crees tu marca. Cuanto más marca tienes, más te interesa controlar las ventas de forma directa sin intermediarios.

Hasta ese momento, sin embargo, un canal de venta, que no tiene que ser un distribuidor, suele ser una buena opción a cambio de un margen (que puede ser muy variable).

Pondré un ejemplo, la marca Minimalismbrand que vende productos propios (complementos para hombre y camisetas) vende de forma directa. Pero también vende a través de Amazon, al mismo precio que en su tienda online. Su margen es menor, porque Amazon se queda con una pequeña parte, pero les compensa. En su caso las ventas por este marketplace son pequeñas, pero lo que están consiguiendo es dar a conocer la marca y conseguir nuevos clientes que de otra forma no tendrían.

No estoy diciendo que utilices Amazon para vender tus productos, ni mucho menos, lo que digo es que en función de tus objetivos debes buscar un canal de ventas que te ayude a conseguirlos.

Tan solo tienes que tener en cuenta una regla: que el canal no te canibalice, que no pueda suplantarte, y controla siempre el producto y su precio final.

Otra cuestión a tener en cuenta es que cuanto más exclusivo sea tu producto o servicio, menos interesante será para ti un canal de ventas que puede diluir la fuerza de tu marca. Eso es algo qué solo puedes valor tú. Como te decía al principio, no hay una respuesta correcta.


#9 Poner precio a nuestros productos y servicios – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Escucha este podcast en los siguientes medios o búscalo en tu reproductor favorito:

¡Qué dificil es poner precio a nuestro trabajo! Bien sea un producto o un servicio, no queremos pasarnos, pero tampoco quedarnos cortos. ¿Cómo ponemos los precios en nuestro negocio?

El punto de partida para poner precio a un producto o servicio es conocer cuánto nos cuesta a nosotros producir ese bien. Muchas veces se nos olvida, no hay que empezar la casa por el tejado. Comienza por calcular al máximo detalle, cuánto te cuesta producir cada unidad de producto o servicio que ofreces.

Los servicios los puedes calcular como horas de trabajo o bien como paquetes cerrados de servicios tipo. De todas formas, al final tienes que saber cuántas horas de trabajo te llevan esos paquetes y por tanto, la unidad de trabajo como hora trabajada es un buen parámetro para calcular los costes.

Poner precio a una hora de trabajo es más sencillo de lo que parece. lo complicado es no equivocarse en cuántas horas de trabajo son necesarias para hacer determinada tarea. Es ahí donde flaquean las cuentas normalmente.

Hoy no me quiero entretener en el cálculo del tiempo para ejecutar tareas, solo en la parte de ponerle precio.

Es probable que tu servicio tenga productos que necesitas para ejecutar la actividad que sea, así que no olvides contabilizar el precio de los productos que utilizas, de todos, aunque ofrezcas un servicio.

Ten en cuenta que los costes de un bien (producto o servicio) no son solamente los costes variables asociados a la prestación del producto o servicio, sino también los costes comerciales, logísticos, postventa, atención al cliente, etc.

Hay tres elementos a tener en cuenta a la hora de poner precio a las cosas en un negocio, que se suman unas a otras, de forma general y resumida:

  • Calculando las horas de trabajo (horas/hombre) de poner el producto a la venta, venderlo, y realizar las tareas postventa que correspondan.
  • Costes materiales del producto o servicio.
  • Margen comercial.

Ten en cuenta que debes repercutir los costes fijos y estructurales de tu negocio (local, oficina, teléfono, papel, imprenta, marketing no asociado a variable sobre ventas, costes financieros, servidores web, servicios técnicos, etc.) en los productos o servicios que vendes. Puedes decidir que son asumidos por el margen comercial, pero mucho cuidado con pillarte los dedos.

Normalmente un margen comercial menor del 30% de media puede llegar a ser un problema precisamente porque los costes fijos no contabilizados se comen este margen.

Para que te hagas una idea, una gran superficie de productos de gran consumo se puede considerar un éxito si su beneficio neto final es de un 5%. Una consultora de desarrollo puede estar entorno al 10% de margen de beneficio neto y eso también es un gran éxito.

Para alcanzar esos márgenes netos, es necesario un margen mucho mayor en cada unidad de producto o servicio vendido.

Una forma de saber si tienes el precio adecuado para que tu negocio prospere, es calcular cuántas ventas tienes que realizar para tener un negocio rentable. Si esa cantidad de ventas tiene sentido alcanzarlas con los recursos que has contabilizado cuando has calculado el precio del producto/servicio, todo va bien.

Si el resultado es que necesitas vender una cantidad loca de unidades, algo inalcanzable con tus recursos, ya sabes que tu negocio falla.

Y recuerda, si tu precio es mayor que el de la competencia, tendrás que aportar más valor que tu competencia. No hay trucos. Si no aportas más que otro no puedes cobrar más que ese otro.


#7 Personaliza el producto/servicio. Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#7 Personaliza el producto/servicio. Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Escucha este podcast en los siguientes medios o búscalo en tu reproductor favorito:

El mejor negocio es aquél que vende un producto estándar a mucha gente (si no el mejor, al menos uno de los mejores). Es altamente escalable y el producto es el mismo para todos, con lo que el soporte al usuario siempre tiene las mismas incidencias, y su mantenimiento también es estándar.

Pero ese producto perfecto es lo más difícil de conseguir. Si lo que tenemos es un servicio, entonces las cosas se complican aún más y de tu descripción general del servicio surgen todo tipo de variantes de personalización diferentes para cada cliente, con las consecuentes diferencias en el soporte y mantenimiento.

¿Entonces es buena idea o no la personalización?

La respuesta rápida es que es la personalización es buena, pero hay que hacerla correctamente y dentro de unos parámetros preestablecidos para que no generen más problemas o dificultades que beneficios.

Debes saber dónde está el equilibrio de la personalización en tu negocio. Pondré como ejemplo Agenciapodcast.com, mi último proyecto que ofrece podcasting para empresas llave en mano. Se trata de un servicio basado en recursos humanos. La forma de hacerlo escalable ha sido en este caso ofrecer un paquete cerrado con unos servicios determinados a un precio fijo. Y determinadas tareas de estos paquetes de servicio, automatizarlas o ayudarnos de una herramienta propia.

Pero somos conscientes de que como todo servicio, requiere adaptarse a las necesidades específicas de los clientes. Por tanto, hay una serie de parámetros que son personalizables, no cualquier cosa, solamente esos parámetros que están controlados en cuanto a costes de puesta en marcha y gestión. Además, internamente tenemos establecido un precio por unidad de trabajo que nos sirve para presupuestar esta personalización sin riesgo a equivocarnos.

Si personalizas, aportas valor añadido. El valor añadido es la clave de la fidelización de clientes. Y sólo la fidelización de clientes es lo que permite a los negocios crecer y llegar al éxito.


#5 Sólo tienes una cosa que hacer – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#5 Sólo tienes una cosa que hacer – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Serie ¿Cuánto has vendido esta semana? Capítulo 5: Sólo tienes una cosa que hacer.

Resumen del capítulo:

En relación a las tareas que hay que realizar en un negocio hay mucho escrito. Se habla mucho del hombre orquesta y del autónomo que hace de todo porque está solo en su negocio. Tener una larga lista de tareas por hacer, y de muy diversa índole, puede ser una carga difícil de gestionar.

Daré dos pautas para intentar contribuir a una mayor fluidez en la ejecución de las múltiples tareas del emprendedor y su negocio, del autónomo y sus tareas, del empresario y sus labores. Me da igual cómo te hagas llamar, trabajas para ti mismo y hay cosas que debes hacer en persona y otras que deberías delegar o externalizar. Te contaré cuál es mi criterio para externalizar un servicio con un proveedor.

Ahora vamos, como siempre por partes. Hay tres cosas de las que te quiero hablar hoy:

  • Gestión del tiempo, en general, para ser más productivo y más feliz.
  • Delegar y externalizar servicios.
  • Salir a vender: que es de lo que va este podcast y lo que da título al capítulo de hoy.

Gestión del tiempo:

Delegar:

  • Por áreas de actividad, define los puestos y los cometidos de cada puesto por escrito. Si te resulta complicado, haz una lista de tareas dentro de tu negocio, ordénalas y descríbelas lo mejor posible.  Después las agrupas por perfil, por tipo, y ya tienes los grupos de actividad que puedes delegar.

Externalizar:

  • ¿Es una actividad que genera entrada de dinero? Si la actividad tiene impacto en la cuenta de resultados, mejor no externalizarla.

Salir a vender: sólo tienes una cosa que hacer, y eso es salir a vender. Todo lo que hagas tiene que tener como objetivo final la venta. Preocúpate sólo de eso, y cuando hayas vendido ya habrá tiempo para todo lo demás.


#4 Enséñalo – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

#4 Enséñalo – Serie ¿Cuánto has vendido esta semana?

Serie ¿Cuánto has vendido esta semana? Capítulo 4: Enséñalo.

¿Cuánto vale una idea? Normalmente las ideas valen alrededor del 1% de los negocios. Hay una imagen que me he encontrado por casualidad en Twitter después de grabar este capítulo que es realmente representativa de esto que estoy diciendo. Aquí la referencia de la web (en inglés).

Lo que en esa imagen se indica en inglés es que una idea brillante por sí misma no vale más de 20 dólares si no se hace nada con ella. Y una mala idea, que vale 1 dólar, puede construir un negocio de diez millones de dólares con una ejecución brillante.

Enseñando, contando lo que queremos hacer y después lo que estamos haciendo es como conseguimos mejorar cualitativamente nuestro producto o servicio.

Pedir consejo, opinión primero a los más cercanos, luego a colegas y otras personas del entorno, o al revés.

Lo importante es contarlo para localizar las necesidades reales de los demás con respecto a lo que nosotros pensamos.

¿Te acuerdas de la «venta sobre plano» y de las entrevistas para afinar el producto? Pues esto es una parte importante. Enseña lo que vas a hacer.

Te invito a que escuches el podcast completo, son sólo cinco minutos.