Motores de búsqueda con IA

En mi anterior artículo de este blog me inventé el concepto CUO para referirme a un experto en usabilidad en el mundo real. Un seguidor en Twitter, (de los pocos que se leen estos artículos), me indicó que ya existía un nombre comúnmente aceptado para tal actividad, el de CXO, es decir, un experto en experiencia de usuario.

Esto me ha llevado a varias cosas:

  • La primera y más obvia, que no lo sé todo. Lo recalco, porque algunos vendedores de humo, sobre todo en el sector de la innovación y la asesoría en desarrollo de negocios, áreas a las que me dedico, dicen saberlo todo.
  • La segunda cuestión, es que Google no me ha servido para localizar el contenido que buscaba. Antes de inventarme el concepto de CUO estuve investigando y no localicé el puesto de CXO. Es cierto que no es habitual y hay pocas referencias al mismo, pero “no me salió nada” en el buscador. Esto demuestra que Mr.G es mejorable.

¿Cómo mejorar un buscador? Por ejemplo con Inteligencia Artificial (AI). Pero… se supone que Mr.G ya utiliza inteligencia artificial en su motor de búsquedas [Referencia 1]. Hay que recordar que el objetivo de Mr.G es proporcionarme mejores resultados para mi perfil, lo que quiere decir que intenta aprender de mis búsquedas anteriores y mis preferencias. Pero ¿qué pasa si mis restricciones de privacidad son máximas, no permito que me geolocalice, ni que guarde mi historial de búsquedas anteriores? ¿Qué pasa si hago búsquedas sobre temáticas que no tienen nada que ver con nada anterior? La respuesta es que Mr.G no sabe realmente lo que me interesa.

De vez en cuando utilizo un buscador de las alternativas a Mr.G [Referencia 2], en particular el buscador Duckduckgo, sobre todo cuando quiero hacer búsquedas en otros idiomas o por otras regiones, lo cual es más complicado de lo que parece con Mr.G porque por mucho que le diga que quiero buscar en el .com en idioma inglés me geoposiciona por IP de origen de mis búsquedas y eso afecta a los resultados.

No soy un experto en IA, sin embargo, si escuchamos varias charlas sobre el tema enseguida nos daremos cuenta de que hoy por hoy las IAs se plantean como inteligencias aplicadas a un objetivo en concreto, con una orientación, para un segmento del conocimiento, y nunca como una IA generalista.

¿Recuerdas la IA que Facebook apagó porque había desarrollado un lenguaje propio de comunicación? El asunto dio lugar a muchos titulares sensacionalistas en los medios menos serios. [Referencia 3] La realidad fue muy distinta, y es que la IA fue apagada porque dejó de cumplir con el objetivo para el que había sido diseñada.

Así que siguiendo estas pautas, necesitamos una IA que sepa discernir lo que buscamos de lo que no cuando los términos son ambiguos. Si busco un tema relacionado con la ciencia, no quiero resultados de ciencia-ficción. El buscador debería permitirme contextualizar mi búsqueda, y la IA encargarse de descartar aquellos contenidos que se salen de mi contexto. Para esto es necesario una IA, porque no quiero que me descarte todos los textos en los que aparece la palabra “ficción”, sino los que hablan de ciencia-ficción, que no es lo mismo.

Referencias (puedes verlas simplemente identificándote como suscriptor de este blog):

 


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