Hay otras formas de enseñar

Hay otras formas de enseñar

Una de las corrientes que sigo a través de Twitter es la de innovación en la educación, neurodidáctica, formación con metodologías alternativas, nuevas formas de enseñar  (o mejor dicho distintas, porque de nuevas no tienen nada), así como el uso de tecnologías, herramientas y nuevas materias como la robótica para enseñar.

No suelo participar del debate, tan sólo de vez en cuando retuiteo alguna cosa que me parece especialmente interesante. El motivo de no participar de este debate es que no tengo conocimientos específicos sobre el tema y lo que hago es escuchar y aprender.

Por otro lado, estoy suscrito a varios boletines de información agroalimentaria porque en ellos se encuentran tendencias, innovaciones y tecnologías aplicadas a la agricultura y la ganadería. Me interesan sobremanera estas novedades aplicadas, tanto por mi profesión de consultor de innovación y desarrollo de negocios, como por la parte de Biólogo que últimamente va recuperando algo del terreno perdido años atrás cuando me especialicé en la gestión empresarial y en el desarrollo de herramientas web.

En uno de estos boletines periódicos me encontré hace unos días con una noticia de formación a alumnos de instituto, y creo que merece la pena que la comparta con un artículo, por la doble vertiente que tiene de interés en la innovación del sector agroalimentario y por la demostración de que se puede (y se debe) enseñar de otra forma.

La noticia trata de un IES de Pontevedra que como parte de la formación recibida han construido una trampa para la avispa velutina. Para poner en situación a la mayoría a la que no le dirá nada la mención de la avispa velutina, indicar que se trata de una de las plagas más mortales para la abeja melífera. La vispa velutina se está convirtiendo en un problema cada vez mayor no sólo en España sino también en Europa y otras partes del mundo, siendo ya una de las primeras causas de mortalidad de la abejas de la miel en muchas localizaciones.

Si en vez de llamarla avispa velutina la llamamos avispa asiática seguro que a muchos que no sabían de qué bicho se trataba, ahora sí les suena un poco más por haber causado episodios de picaduras a personas que han transcendido a los medios. Efectivamente se trata de una avispa muy agresiva, con origen en China que independientemente de las dolorosas picaduras en humanos, tiene un gran apetito por otros insectos, y en particular se encuentra muy a gusto alimentándose de las abejas.

Puedes ver el siguiente vídeo de minuto y medio para situarte:

Continuando con la noticia enlazada, los alumnos de instituto habían construido un arpa caza avispas, una de las herramientas más efectivas contra esta avispa [Referencia 1: extensión de la avispa asiática, origen y modus operandi, invento del arpa o lira eléctrificada contra la avispa velutina.] Es efectiva porque por su gran tamaño la avispa no puede pasar a través del arpa o lira y toca dos de sus cables a la vez de manera que se electrocuta al cerrar el puente eléctrico. Las abejas son mucho más pequeñas y nunca pueden resultar dañadas.

La construcción de esta herramienta contra la avispa es un ejemplo de innovación sin necesidad de utilizar una gran tecnología (mas bien todo lo contrario), y supone un aprendizaje enorme para los alumnos porque este proyecto práctico les sirve para aprender sobre biología, genética, música, electricidad, física… y una muestra de que se pueden enseñar un montón de cosas a partir de actividades creativas, amenas y enriquecedoras para los alumnos.

Referencias (sólo para suscriptores):